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Recordando los Festejos del Centenario en Celaya


El año 1910 fue ajetreado para México. La inconformidad social y las elecciones para Presidente de la República se mezclaron con los monumentales esfuerzos del festejo del Centenario. La inversión del Estado se destinaba a honrar de manera majestuosa los cien años de la Independencia Nacional. Obras públicas se inauguraban en todo el país ―como el famoso Túnel Porfirio Díaz en la ciudad de Guanajuato inaugurado en 1908. Se exhortaba a los municipios a limpiar las calles principales y a conmemorar de manera digna y honrosa a los héroes insurgentes, y el gobierno pedía, desde la imprenta, que la gente donara dinero para los festejos.

En Celaya también se hizo notar la efervescencia centenaria. El Ayuntamiento inauguró dos escuelas, una biblioteca y cambió nombres de algunas calles y plazas. Instaló mobiliario urbano –como algunas de las bancas que en la actualidad se pueden encontrar en la Alameda, el Jardín Principal, la Calzada Independencia y algunas calles aledañas. Se reconocen porque presentan el escudo del “Centenario”, conformado a partir del Escudo Nacional de tiempos de Porfirio Díaz, pero con la cabeza del águila mirando a la izquierda-.

En 1906 se trasladó la Columna de la Independencia del jardín, a su actual ubicación en la Calzada Independencia; incluso, el águila de cantera original que remataba la estructura y construida por Tresguerras, tuvo que ser reemplazada por la conocida en la actualidad, ya que sufrió daños irreparables en el traslado. Fue instalado el kiosco en el Jardín Principal. El Mercado Municipal “Obregón González” (ahora mercado “Morelos”) fue construido siguiendo los lineamientos más avanzados en arquitectura urbana y sanidad pública de la época. También, se instaló el monumento dedicado a la Fundación de Celaya a un costado del templo del Barrio del Zapote. Se restauraron monumentos como el “Puente de las Monas” y el “Puente sobre el Río Laja”. Incluso, en la Calle Morelos se inauguraron los baños públicos “Del Centenario” y se develó la estatua dedicada al héroe insurgente: Ignacio Allende y Unzaga, obra del escultor celayense J. Refugio Padilla.

Pero ninguna de estas obras tuvo la envergadura e importancia de los preparativos para la gran inauguración de la torre hidráulica en conmemoración de la Independencia. La obra de construcción de La Bola comenzó desde 1907. Para tal efecto, siguiendo los vínculos del señor Alfredo Fink, inmigrante teutón y propietario de la “Ferretería Alemana” en Celaya, se contrató a la casa comercial Schöndube & Neugebauer.

A principios de 1910, la obra estaba casi terminada, y el Gobierno del Estado completamente complacido. Se limpiaron pozos, se propusieron nuevas bombas y se terminaron de instalar todas las piezas traídas de Alemania en barco hasta el Puerto de Veracruz, y en ferrocarril hasta Celaya. Finalmente, el 15 de abril dejaron de sonar los martillos de vapor de los técnicos sajones.

Finalmente, la obra se inauguró el 16 de septiembre.

Desde el día seis y hasta el quince de septiembre, se realizaron en Celaya los festejos del Centenario del Inicio de la Independencia de México. En el Paseo de la Alameda se ejecutó por primera vez la Jura a la Bandera, se repartió ropa y juguetes a niños menesterosos y el día 16 se realizó un emotivo desfile.

Fuente: Orlando Puente Zubiaur, Investigador del Museo de Historia de Celaya.

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